
EL VACÍO DE LA MODERNIDAD
Ensayo sobre la Modernidad como época de voracidad, desarraigo y sobreabundancia, y sobre la libertad del sujeto tras el repliegue del estadio religioso.
Materia Hispánica
Rupturas del orden unipolar, crisis de la Modernidad y reinscripción del espacio hispánico. Siete piezas sobre fallas geopolíticas, históricas y culturales leídas desde el materialismo político: del vacío de la Modernidad a la guerra en Ucrania, de la Argentina no alineada a la lengua como tecnología imperial, pasando por la disyuntiva UE/BRICS y la crítica a los nacionalismos periféricos.

Fracturas. Siete cortes en el tejido del orden unipolar.
El primer número de Materia Hispánica no arranca con un manifiesto ni con una declaración de principios: arranca con siete cortes. Siete piezas que abren, cada una desde su ángulo, otras tantas fallas del mundo que heredamos — económicas, geopolíticas, culturales, lingüísticas, ideológicas — y las leen con el instrumental del materialismo político: el materialismo filosófico de Gustavo Bueno cruzado con el materialismo histórico de Marx, tal y como lo ha articulado Santiago Armesilla.
Hay una fractura de época, que atraviesa El vacío de la Modernidad: la voracidad, el desarraigo y la fluidez que acompañan al repliegue del estadio religioso, y la intemperie del sujeto que queda al descubierto cuando las viejas coberturas simbólicas ya no sostienen. Una fractura del mapa, que recorren tres ensayos geopolíticos: UE o BRICS: elige bien o muere plantea sin rodeos la disyuntiva española tras cuarenta años de pertenencia a la Unión Europea; La Argentina no alineada reconstruye la genealogía de la Tercera Posición peronista como doctrina de soberanía iberoamericana; y El conflicto ruso-ucraniano lee la guerra como síntoma de la decadencia del orden unipolar y de la emergencia de un mundo multipolar. Una fractura de lengua, en Elio Antonio de Nebrija: la lengua como tecnología imperial, que devuelve al castellano su condición de infraestructura política — no expresión del alma de un pueblo, sino institución material producida en sociedades políticas concretas. Y una fractura de identidad, doble, en Espejo sin reflejo, donde se desmonta la ecuación entre nacionalismo vasco y republicanismo irlandés tan querida por ambos bandos. Cierra el número una voz: la entrevista de Kike Arsán a Guillermo Rocafort, jurista y caballero legionario, primera conversación de esta casa.
No hay unidad doctrinal entre las piezas, y deliberadamente no la buscamos. Hay, en cambio, un suelo común: la convicción de que pensar el presente exige volver a pensar el imperio, el Estado, la lengua y la clase como categorías materiales — y no como fetiches morales. Fracturas inaugura ese trabajo.

Ensayo sobre la Modernidad como época de voracidad, desarraigo y sobreabundancia, y sobre la libertad del sujeto tras el repliegue del estadio religioso.




Ensayo geopolítico sobre el conflicto Rusia-Ucrania desde el materialismo político y la iberofonía: decadencia unipolar y emergencia multipolar.

La comparación entre el nacionalismo irlandés y el nacionalismo vasco examinados críticamente a partir del materialismo filosófico de Gustavo Bueno.

La Gramática de Nebrija leída como tecnología imperial desde el materialismo político: lengua, Estado y eutaxia en la codificación del castellano.